Un año más recibo los calendarios de Alemania y Portugal.Cada mes iré publicando los marcapáginas correspondientes
Muy agradecido a Paula y Manuela
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| Herrerillo común ( Parus caeruleus ) |
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| Calzada Portuguesa, " Rosa de los Vientos " |
El empedrado portugués («calçada portuguesa», en portugués; «pedra portuguesa», en Brasil) es un tipo particular de revestimiento de suelo utilizado sobre todo en la pavimentación de aceras y espacios públicos en general. Este tipo de unidad es de uso frecuente en países de habla portuguesa.
El empedrado portugués es el resultado de la pavimentación con piedras de forma irregular, generalmente de piedra caliza o basalto, que se pueden utilizar para formar patrones decorativos mediante el contraste entre las piedras de diferentes colores. Los colores más tradicionales son el blanco y el negro, aunque también son populares el marrón y el rojo. En algunas regiones brasileñas, sin embargo, se pueden encontrar piedras en azul y verde. En Portugal, los trabajadores cualificados en la colocación de este tipo se llaman mestres calceteiros.
Este adoquinado, como su nombre indica, es originario de Portugal, después de haber surgido a mediados de siglo XIX. Es ampliamente utilizado en la pavimentación de zonas peatonales, parques, plazas, patios, etc. En Brasil, este fue uno de los materiales más populares usados para paisajismo del siglo XX debido a su flexibilidad de montaje y de composición plástica. Su aplicación se puede observar en proyectos como la acera de la playa de Copacabana (una obra de Roberto Burle Marx) o espacios en la antigua Avenida Central, ambos en Río de Janeiro.
El empedrado como lo conocemos, fue empleado por primera vez en Lisboa en el año 1842. El trabajo fue realizado por reclusos y ordenada por el gobernador militar del Castillo de San Jorge, el teniente general Eusebio Pinheiro Furtado. El diseño utilizado en este trazado es un camino simple (en tipo zig-zag) pero inusual para la época, impulsando a los cronistas portugueses escribir sobre ello.
Después de este primer evento, se concedieron nuevos fondos a Eusebio Furtado para que sus hombres pavimentaran toda la zona de la Praça do Rossio, una de las más conocidas y céntricas de Lisboa, con una extensión de 8.712 m².
El adoquinado se extendió rápidamente por todo el país y sus colonias, mediante el ideal subyacente de la moda y el buen gusto, ampliándose su sentido artístico. Todo lo cual se alió a un concepto de funcionalidad y supuso la creación de verdaderas obras maestras en las zonas peatonales. Por lo tanto, en tan sólo un paso más, este arte cruzó más allá de las fronteras portuguesas, siendo solicitados maestros calceteiros para realizar la pavimentación en el extranjero.
En 1986 el Ayuntamiento de Lisboa construyó una escuela para pavimentadores ubicada en Quinta del Conde dos Arcos. En diciembre de 2006 fue inaugurado un monumento al calceteiro, que se encuentra en la Rua da Vitória.
Los pavimentadores utilizan el sistema de unión de las piedras calizas (Diaclasas) junto con la ayuda de un martillo, para hacer pequeños ajustes en las piedras y el uso de plantillas para marcar las zonas de colores diferentes, de manera que los motivos se repiten en secuencia lineal o en las dos dimensiones del plano. La geometría del siglo XX ha demostrado que hay un número limitado de posibles simetrías en el plano: 17 lineales y 7 en las dos dimensiones.
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| Obra original en el Monumento a los Descubimientos ( Lisboa ) |



Preciosos, como siempre.
ResponderEliminarMe gustan los pajarillos y las calzadas portuguesas son una maravilla. Para muestra la que has subido.
Feliz día.
Un abrazo.
Este es uno de mis preferidos, al que veo y oigo casi diariamente. Es muy confiado
EliminarLas calzadas portuguesas son preciosas, con un gran trabajo detrás.
Un abrazo
Parece que o chapim-azul se dá bem com neve. O alemão, lindo!
ResponderEliminarAs frases do calendário português não são muito ao meu gosto, mas resolvi enviá-lo na mesma, pelas fotos.
Bom mês de janeiro!
Es uno de esos pajarillos que te lo encuentras en cualquier parte.
EliminarA mi tampoco me gustan los Papas y demás adláteres; una pandilla de hipócritas farsantes, que hacen lo contrario de lo que predican; por eso ni me molesto en traducir las frases.
Por lo demás, el calendario es precioso
Boa tarde
O chapim azul é um dos meus passaritos preferidos, tenho um aqui junto a mim (em escultura, claro).
ResponderEliminarBom mês de Janeiro!
Maria
Seguro que por los alrededores de tu casa y en ese plátano que tienes en el patio, aparecen de vez en cuando.
ResponderEliminarBoa tarde, supongo que con lluvia
¡Feliz enero...y resto de año!
ResponderEliminarLos calendarios, muy diferentes y bonitos.
Unha aperta.
Igualmente
EliminarUn abrazo
Son muy bonito, el pajarito me encanta, alguno he visto por mi jardín. Besos.
ResponderEliminarSeguro que acuden muy a menudo a ese jardín tan bonito que tienes
EliminarUn abrazo
Tengo la suerte de conocer Lisboa y su Plaça de Rossio. Unos marcapáginas preciosos. ¡Feliz 2023 Pini!..
ResponderEliminarAbrazos.
Yo también conozco parte de Lisboa, pero me queda mucho por conocer
EliminarFeliz 2023
Un abrazo
Quanta beleza em forma de marcadores! Linda entrada!
ResponderEliminarUm beijo
Precioso el herrerillo y marcapáginas.
ResponderEliminarRecuerdo cuando ayudaba a anillar pájaros que, al sujetarlo entre los dedos, con todo su derecho a defenderse del opresor, propinaba unos picotazos en los repelones de las uñas que te dejaba fino filipino.
El carbonero y el herrerillo son de la misma banda, eternamente unidos, aunque, cada uno en su sitio.No se sabe ciertamente, quién de los dos fue el primero en picotear las botellas de leche inglesas perforando el aluminio para acceder a la nata que quedaba en el cuello de la parte superior. Después, una especie siguió a la otra, obligando a los lecheros que la repartían a taparlas con cuando las dejaban en las entradas de las casas.
Saludos.