Situado a 500 km de distancia de la costa africana (casi en la misma latitud que Casablanca) y a 1000 km del continente europeo, el archipiélago de Madeira, de origen volcánico, está formado por dos islas principales: la isla de Madeira(740,7 km²) y la isla de Porto Santo (42,5 km²), y dos conjuntos de islas deshabitadas: las islas Desertas, tres pequeñas islas situadas a 25 km al sureste de la isla de Madeira y las islas Selvagens, dos islas y dieciséis islotes situadas a 250 km al sur de Madeira, que constituyen reservas naturales.
Madeira es una región portuguesa que, por su condición de archipiélago alejado del continente, posee cierta autonomía, similar a la de las Comunidades Autónomas españolas. La ciudad principal es Funchal, la capital de la isla de Madeira, que se encuentra al sur de ésta. Fue la primera ciudad que los portugueses fundaron fuera del continente y se extiende por las faldas de la inmensa montaña que es toda la isla montaña hasta el mar, donde se encuentra el centro histórico.
Madeira es un bloque volcánico surgido de la actividad telúrica de la Dorsal Atlántica. Un bloque macizo que ha sido erosionado por el tiempo pero que cuenta con montañas y mesetas de hasta más de 1800 metros que llegan casi hasta al mar. Eso ha permitido la existencia de muchos microclimas, y de formaciones geológicas extremas. Los acantiladosde Cabo Girão son impresionantes, pero no son los únicas (Achadas da Cruz son otro de los acantilados espectaculares). Los valles que se internan en el centro son alucinantes ya que forman estrechas vaguadas escalonada frente a riscos de más de mil metros.
Uno de los grandes atractivos de Madeira es la variedad de sus paisajes naturales que invitan al visitante a realizar múltiples actividades en escenarios diferentes: tierra, mar y aire. Su accidentada geografía hace del archipiélago un destino perfecto para los amantes de la montaña y para todos aquellos a los que les encanta hacer rutas de senderismo.
Las levadas, senderos trabajados por el hombre para llevar el agua de las montañas hasta las ciudades y zonas de cultivo y las veredas son uno de los principales atractivos de Madeira. Las famosas “levadas“ llegan hasta los 1862 metros de altura, como es el caso de los picos más altos: el Pico Ruivo, el Pico das Torres y el Pico do Areeiro.
La zona Paul da Serra, al oeste de Madeira es un altiplano elevado, una llanura alta y plana donde el agua se acumula cuando llueve formando una especie embalse natural, un acuífero fundamental para la isla a un paso de Funchal.
Fuente :www.islamadeira.es









