El Nacimiento del Río Mundo podría catalogarse como uno de los atractivos naturales turísticos más importantes de Castilla – La Mancha. Hay muchas razones para que eso sea así, veamos por qué tiene este prestigio dentro de la comunidad.
Considerado uno de los espectáculos naturales más bonitos de España, el río Mundo tiene su nacimiento en el municipio albaceteño de Riópar. En un paraje tranquilo, entre páramos y árboles, hace su aparición una enorme cascada, conocida como el Reventón del Río Mundo. De esta forma comienzan kilómetros y kilómetros de agua que van atravesando gran parte de la provincia de Albacete.
El Parque Natural de los Calares del Río Mundo está formado por varios parajes. Conocidos como el Calar del Mundo, el Calar de En Medio, los Chorros del río Mundo, el Poljé de la Cañada de los Mojones, la sierra del Cujón y el Calar de la Sima, nosotros queremos pararnos a hablar del tercero: los Chorros.
Es precisamente en este punto donde se produce el nacimiento. Se trata de una cueva de la que salen litros y litros de agua que al poco caen a través de una cascada de más de 100 metros de altura provocando un ensordecedor estruendo en la zona. Ver este espectáculo es toda una experiencia para quienes ya han tenido la posibilidad de vivirlo. Para ser testigo de él no es necesario ningún tipo de permiso, el acceso es libre y gratuito. Eso sí si la experiencia la quieres vivir aún más de cerca, subiendo a la cueva, es necesario tramitar un permiso en la Delegación de Medio Ambiente de Albacete.
Este fenómeno es único en España dado que la cueva de la que procede el agua es de origen kárstico. La fuerza e intensidad con la que sale el agua al exterior es tal que se asemeja con una manguera expulsando agua a presión.
Aunque este reventón no tiene una fecha fija, suele coincidir con la subida de las temperaturas, al inicio de la primavera o incluso a principios del mes de marzo, si el invierno no ha sido excesivamente frío. En estos momentos el agua expulsada puede ser incluso hasta 100 veces mayor al que cae por la cascada durante todo el año, calculándose que llegan a desaguarse más de 80.000 litros por segundo. Es la fuerza y la presión con la que sale el agua, que al aterrizar en la superficie, se genera una especie de neblina que impide al sol llegar hasta la zona, creándose una estampa lúgubre y de misterio.
Fuente : www.clubrural.com


















