En la Sierra de São Mamede encontramos un Alentejo inesperado, alto en vez de plano, frondoso en vez de seco, donde podrá descubrir restos de la presencia humana en diversas épocas históricas.
Su cumbre más alta, a 1.025m de altitud, es el punto más elevado al sur del Tajo y constituye un mirador excepcional. La Sierra funciona como una barrera para la condensación, creando un microclima especial con niveles de precipitación y humedad superiores a las zonas adyacentes, lo que da origen a una rica y diversificada cobertura vegetal. Así, al norte, predominan los robles y los castaños, y al sur, los montes de alcornoques y encinas.
Para descubrir este área protegida, el Parque propone cinco recorridos a pie, a través de los cuales podrá apreciar la vegetación variada y observar aves rapaces como el buitre leonado, el milano negro o el águila perdiguera, símbolo del Parque. Si tiene suerte, tal vez pueda ver los jabalís y los venados, que están siendo reintroducidos en la Sierra de São Mamede como consecuencia del esfuerzo que se ha realizado para recuperar el hábitat natural de estas especies.
Si también le interesa el patrimonio arquitectónico, no deje de visitar las aldeas medievales de Castelo de Vide, Alegrete y Marvão o la ciudad de Portalegre, la más importante de la región, que aparte de las casas señoriales y conventos que le dan un aire aristocrático, es sede de la Manufactura de las Tapicerías, donde se crean auténticas obras de arte. Para recuperar energías, aproveche y pruebe las sabrosas especialidades regionales, entre las que destacan el ensopado de borrego, el cabrito asado y los dulces como la “boleima” o la “sericaia” con ciruelas de Elvas.
Erva pinheira orvalhada ( Pino rocío)
Drosophyllum lusitanicum
Drosophyllum lusitanicum, comúnmente llamada pino rocío o pino español, es una planta insectívora,[ única especie de la familiaDrosophyllaceae.
Es una planta insectívora con flores amarillas de 5 pétalos y 5 sépalos dispuestos en panículos (racimos), situadas sobre un tallo de aproximadamente 40 cm; florecen en julio y agosto.
Posee hojas en roseta estrechas de unos 20 cm de largo, terminadas en punta. Las hojas están tapizadas con pelos glandulares de color rojo; desprenden gotitas mucilaginosas, una secreción viscosa y aromática por la que los insectos se sienten fuertemente atraídos.[] El insecto capturado muere pronto; entonces las glándulas digestivas situadas en el pelo comienzan a descomponer la presa mediante la secreción de enzimas que la digieren. Más tarde, las sustancias asimilables del cuerpo son captadas por glándulas absorbentes.
[Viven en suelos arenosos o rocosos en un clima estival seco,[ muy ricos en nutrientes, pero pobres en hierro (llamados herrizas). Realiza la fotosíntesis, pero debe completar su nutrición mediante la digestión de insectos que le proporcionan el nitrógeno del que carece el medio en que vive.
Las Cascadas de Cabroeira forman parte del geositio que lleva el mismo nombre, situado en el cauce del río Cabroeira, que nace al noreste de Soverete.
Se encuentran en el corazón de la Serra de São Mamede, en Rabaça - Cabroeira do Meio, y están a menos de 2 km al sur de la frontera con España. Desde este paraje, que cuenta con incomparables vistas al agreste paisaje y al valle enmarcado por imponentes desniveles, se pueden vislumbrar una sucesión de cascadas, cuyo mayor salto de agua alcanza los 25 m de altura. La altitud en la cima de la pendiente alcanza los 485 m y el cauce del río Cabroeira se encuentra a una altura media de 430 m. Constituye un mirador natural de rocas metamórficas, integrado en un área de esquistos ampelitosos plegados, que es atravesado por una gran veta de cuarcitas devónicas y areniscas ferruginosas cuya orientación es sustancialmente NW-SE. Es un lugar de nidificación de buitres leonados, y antiguamente también de águilas perdiceras. Aquí, todavía pueden verse los restos arqueológicos de unas ruinas formadas por un conjunto de edificaciones rurales de gran interés. Se caracteriza por ser un paisaje de reducida presión antrópica, que destaca por su valor geomorfológico, hidrológico, ornitológico y por la riqueza de sus hábitats, que cuentan con una gran diversidad de especies. La magnificencia de este lugar se ve también realzada por la presencia del agua en todas sus diferentes expresiones, que asume un papel protagonista en este agreste paraje.
Tiene su precedente en la iglesia de San Juan el Blanco, que se encontraba a extramuros de la ciudad y en la orilla del Tormes, donde se habría asentado la comunidad dominica de Salamanca que llegó en el sigloXIII. Según los registros, esta iglesia habría quedado inutilizada tras una crecida del río en torno a 1256.[]
La comunidad dominica se trasladó entonces a la ubicación actual del convento, a una iglesia donada por lo canónigos de la catedral ante la inundación de San Juan el Blanco.[] Desde este momento, la orden comenzó un proyecto de expansión del edificio donado para aclimatarlo a las necesidades de la comunidad.
Desde finales del sigloXIII y todo el sigloXIV la orden experimentó un aumento de las donaciones hechas por los fieles, fruto de la popularidad de las órdenes mendicantes y otros factores, como la concesión de la bula del papa Inocencio IV, que permitía el enterramiento en la catedral, lo que acrecentó las donaciones de las familias nobiliarias.[ Así, las familias Limógenes y Godínez financiaron las principales capillas de la iglesia del convento, incluyendo la capilla de Santo Domingo, la de San Pedro Mártir, la de los Godínez y la capilla mayor. Estas familias se convertirían así en las principales promotoras de la ampliación del convento en plena crisis del s.XIV, pues su financiación permitió continuar con unas obras que habían quedado paralizadas.[]
El convento tuvo también otros promotores, entre los que se cuentan obispos, reyes y cardenales, lo que hizo de este convento uno de los más suntuosos de la península ibérica, pudiendo acoger además a un número bastante elevado de frailes (a partir de algunas fuentes se estima que sobre 1493 habría en torno a 55 frailes). Entre estos benefactores estuvieron Fray Diego de Deza, don Alonso de Azevedo y Fonseca, o don Alonso Cárdenas, que financiaron diversas ampliaciones. Destaca sobre todos ellos el cardenal Juan Álvarez de Toledo, cuyas aportaciones al convento fueron tan importantes que fue enterrado en la capilla mayor.[]
Las reformas del convento se extendieron hasta el sigloXVII, siendo Juan de Álava y fray Martín de Santiago los principales arquitectos involucrados, aunque hubo muchos más en los dos siglos que se extendieron las diferentes obras. El primero habría destacado en la construcción de la fachada, mientras que el segundo contribuyó especialmente en áreas vinculadas con el claustro.[7]
La reforma más importante fue la que se inició en 1524, cuando se construyó la iglesia mayor, financiada por el cardenal fray Juan Álvarez de Toledo. Así, la nueva iglesia se levantó sobre los cimientos de la que anteriormente ocupaba su lugar, derribada con el objetivo de hacer un nuevo templo más suntuoso que hiciera honor a la orden dominica salmantina.[] La iglesia sería terminada y consagrada en 1610, concluyendo el proceso de expansión del convento.[]
Dada la extensión cronológica de sus fases constructivas, el convento combina diversos estilos artísticos que van desde el gótico final hasta el barroco, aunque es considerado un excelente ejemplo del estilo plateresco.[]
El convento fue hogar para importantes dominicos como Francisco de Vitoria. Muchos de ellos profesores de la universidad, esto dio un gran prestigio al convento en cuanto a su papel en la enseñanza y la defensa de aspectos teológicos, algo que se muestra en las numerosas concesiones papales que aumentaban las cátedras de la casa de estudio.
Este es uno de esos marcapáginas que me gustan especialmente, por algo; en este caso, por la ilustración de John James Audubon
portada del libro
SINOPSIS
«Un amanecer sereno. He contemplado el sol bañando el estudio con una luz anaranjada y brillante, y me he sentado para atrapar la visión del disco rojo justo cuando se detenía un segundo en el borde exacto del horizonte.» En 1973, May Sarton abandonó su casa de Nuevo Hampshire, escenario de toda esa vida interior y creativa que tan bien supo plasmar en Anhelo de raíces y Diario de una soledad, para trasladarse a una casa en la costa de Maine, un lugar solitario salvo en los meses de verano, con el mar, los bosques y los cielos inmensos siempre presentes. Al principio, la paz del lugar y el haber escapado a la angustia vivida durante tanto tiempo, que había llegado a asociar con la casa de Nuevo Hampshire, parece encerrar también un lado oscuro. Tal y como afirma la autora, «Me quedé cautivada por algo sobre lo que había leído unos años atrás sobre el hecho de que los japoneses, cuando atraviesan un periodo de paz, lo único que pintan son abanicos». Sin embargo, la pasión creativa regresó, y Sarton descubrió, así, que lo mucho que tenía que ofrecer no dependía de los demás; un descubrimiento de un valor excepcional. «La soledad, como los largos amores, se vuelve más profunda con el tiempo, y confío en que no me falle a medida que mi poder creativo vaya mermando, pues crecer en soledad es un modo de crecer hasta el final», dice la autora. Este es el más conmovedor y reflexivo de los diarios-memorias de Sarton. Una obra para meditar, saborear y amar por la pura belleza del alma y el pensamiento que la conforman. Es, ciertamente, un libro radiante.
Fuente :casa del libro
Eleanore Marie Sarton, conocida por su seudónimo May Sarton, (Wondelgem, 3 de mayo de 1912 – York, 16 de julio de 1995) fue una poeta, novelista y memorialista estadounidense. De origen belga y estadounidense, es considerada una figura contemporánea clave en la literatura estadounidense, así como una 'poeta de poetas', y es admirada por críticos literarios y feministas por sus trabajos que abordan temas de género, sexualidad y universalidad.[
Aguadoras, 1932-1935. Jorge Oramas obra original del anverso
El Toril ,1932-1935. Jorge Oramas
obra original del reverso
José Jorge Oramas, conocido artísticamente como Jorge Oramas, (Las Palmas de Gran Canaria, 9 de noviembre de 1911-12 de septiembre de 1935) fue un pintor español.[]Se le considera uno de los artistas más relevantes de la pintura canaria de las vanguardias de los años 20 y años 30 del sigloXX.
Al año siguiente, parte de su obra fue recogida en la muestra Isla de Arte. Una colección para el Museo de Bellas Artes de Gran Canaria organizada por el Cabildo de Gran Canaria, para visibilizar la colección artística de esta entidad entre marzo y julio de 2023.[] Además, la sala creada en el metaverso de esta exposición utilizó la figura de Oramas como anfitrión y guía del espacio virtual que muestra 23 obras emblemáticas del arte canario del sigloXX.
El CAAM es una institución cultural fundada el 4 de diciembre de 1989 y dependiente del Cabildo de Gran Canaria.[ Como centro de producción permanente y con un marcado perfil multidisciplinar, este museo de arte contemporáneo ofrece a sus visitantes un programa de exposiciones temporales, de escala nacional e internacional, en su mayoría de producción propia, y una intensa agenda de actividades divulgativas vinculadas a la cultura contemporánea.
Ofrece, además, una interesante Biblioteca y Centro de Documentación especializada en arte moderno y contemporáneo, con una colección bibliográfica y documental de más de 80000 registros, así como La Tienda CAAM, en la que el público puede encontrar publicaciones de arte y artículos de decoración, joyería o papelería vinculada a la creación contemporánea.
La principal singularidad que distingue a este centro de arte es la vocación tricontinental de sus prácticas artísticas y de pensamiento, que giran en torno a África, América y Europa. De hecho, la Colección CAAM está compuesta por unas 3000 obras, creadas por artistas de las Islas Canarias, del resto de Europa, África y América.
John Muir (Dunbar, Escocia, 21 de abril de 1838-Los Ángeles, 24 de diciembre de 1914) fue un naturalista escocés. Escribió más de 300 artículos y 10 libros, donde narró sus viajes y exploraciones. Estas publicaciones le proporcionaron una importante tribuna para exponer y defender su filosofía sobre la naturaleza, la vida salvaje y la preservación de los grandes espacios, consiguiendo un notable impacto en la sociedad de su época. En 1892 fundó el «Sierra Club», el primer grupo conservacionista de la historia.
A los once años emigra junto a su familia a los Estados Unidos, la tierra prometida para los europeos en busca de un futuro mejor, donde llega en 1849, instalándose en Wisconsin. El padre de Muir, hace trabajar a su familia desde la salida hasta la puesta del sol. Con su hermano, cuando pueden dejar el arado, pasean por los campos y los prados, deteniéndose con curiosidad en la contemplación de un pajarillo o en la belleza de una flor.
Desde los veinte años disfruta del contacto con la naturaleza y se aficiona a realizar largas marchas a pie por Wisconsin, Iowa, Illinois y Canadá (1863) . Empieza a realizar diferentes viajes de investigación por todo el país, con el objetivo de explorar las cumbres, valles y montañas, pero también para dar respuesta a la llamada de la naturaleza, que le atrae irremisiblemente.
En 1880, contrae matrimonio con Louis Wanda Strentzel, cuya familia poseía una gran propiedad en Martinez, California, donde se traslada la familia y nacen sus hijas Wanda y Helen. Con su suegro crea una explotación agrícola de fruta, obteniendo un gran éxito. A partir de entonces se suceden sus viajes por Alaska, América del Sur, África, Australia... El principal objetivo de sus viajes es siempre la investigación, especialmente de los glaciares, y el descubrimiento, pero su curiosidad natural le impulsa a fijarse en todo aquello que ve, desde las costumbres y modos de vida de los nativos americanos, a los más variados fenómenos de la naturaleza.
Dadas las diferentes interpretaciones que se pueden hacer del significado de suelo, he optado por publicar sobre este tema marcapáginas en los que aparece el suelo o piso de diferentes edificios .