domingo, 23 de octubre de 2016

VIA DE LA PLATA. Junta de Extremadura

En el marcapáginas, troquelado y con pestaña, está representado un tramo de la Vía de la Plata a su paso por Extremadura y el Arco de Cáparra, ciudad romana por la que pasaba dicha vía.


Desde época remota existe una ruta trazada entre montañas, valles y llanuras, que une el norte y el sur de España, en cuya cuenca baja del Guadalquivir floreció la primera gran cultura occidental, bajo la mítica monarquía de Tartessos, a finales de la Edad de Bronce. Debido a la gran riqueza minera, la zona adquirió gran significación como productora de metales preciosos. Cuando los romanos invaden la Península Ibérica, en el 218 a.C., otorgan gran importancia a las calzadas para abarcar la totalidad del territorio, habiendo sido la Vía de la Plata, calzada que enlaza Gijón con Sevilla a través de Astorga, León, Zamora, Salamanca y Mérida, una de las más importantes.

La Vía de la Plata fue la piedra angular, desde el siglo I hasta el siglo XIX, sobre la que se construyeron nuevos caminos y carreteras, y durante el medievo adquirió importancia con las cañadas, que la Mesta utilizaba para trasladar sus rebaños trashumantes. Por ello, la ruta Vía de la Plata es un excepcional legado histórico-artístico por el arte y la civilización que a su paso se crearon, levantando ciudades, circos, templos, acueductos, puentes, arcos y fortalezas, además de favorecer el desarrollo de una rica arquitectura tradicional, folklore, artesanía...

La ruta comienza en Sevilla, la antigua Hispalis. Desde allí, pasando por las ruinas de Itálica, antigua ciudad de la Bética Romana, la ruta nos lleva, a través de Zafra y Almendralejo, a Mérida, la llamada Roma Hispánica. Sigue rumbo a Cáceres y Plasencia.Ya en tierras de Castilla y León, la vía se adentra por Béjar y Salamanca. Siempre hacia el norte, llegaremos a Zamora y, a través de campos de cereal y lagunas, a Benavente y, desde allí, a Astorga y León. Campomanes y Pola de Lena son los primeros hitos asturianos que nos llevarán hacia Oviedo y Gijón, punto final del largo recorrido.

Fuente : www.spaininfo.es
La Vía de la Plata era una calzada romana que atravesaba de sur a norte parte del oeste de Hispania, desde Augusta Emerita hasta Asturica Augusta.
Dos milenios después, su trazado ha servido de base para proyectar la Carretera de Gijón a Puerto de Sevilla y la Autovía Ruta de la Plata, vías de comunicación que vertebran el occidente español. Esta última vía se ha convertido en una ruta turístico-cultural que, apoyada institucionalmente, ha generado una fuerte polémica puesto que las evidencias históricas que se conservan, tanto fuentes literarias como arqueológicas, definen su recorrido exclusivamente entre Mérida y Astorga. En defensa de este trazado surgió la Asociación de Pueblos de la Vía de la Plata, presidida por el alcalde de Astorga, que desde 2006 lleva a cabo, entre otras actividades, acciones de protesta contra la extensión artificial de la Vía.
La Vía de la Plata, a pesar de su nombre, nunca fue un camino de circulación de comercio argénteo. Tal denominación se debe, como en otras ocasiones, a una evolución popular por una confusión fonética. En época andalusí, a esta ruta se la denominó al-Balat (el camino empedrado), palabra muy frecuente en otras zonas de España y origen de topónimos como Albalat y Albalate. Es posible que esa pronunciación llevara a que la gente transfiriera el sonido al del preciado metal, y de ahí que comenzara a denominarla Vía de la Plata en una fecha indeterminada, pero anterior a 1504 y 1507, cuando se documenta por primera vez con Cristóbal Colón y Antonio de Nebrija respectivamente.
Fuente : Wikipedia


1 comentario:

  1. Uma fonte muito rica de história... preciosa entrada.
    Um beijo

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